El senador fueguino participó de un nuevo encuentro de Proyecto Austral en el Senado de la Nación, donde jóvenes debatieron sobre política, formación de liderazgos y los desafíos estratégicos del país. La iniciativa busca generar espacios para que nuevas generaciones se involucren en la vida pública, desarrollen ideas propias y se preparen para asumir responsabilidades.

Coto planteó la necesidad de recuperar una mirada estratégica que contemple la condición bicontinental de la Argentina, el Atlántico Sur, la Antártida y su posicionamiento internacional. “Tenemos todo para pensar en grande. Necesitamos levantar la mirada y volver a discutir qué Argentina queremos construir”, sostuvo.

Agustín Coto volvió a llevar al Senado una agenda que busca combinar formación política, participación juvenil y una mirada estratégica sobre el futuro de la Argentina.

El senador nacional por Tierra del Fuego participó de una nueva jornada de Proyecto Austral, un espacio que impulsa actividades de formación y debate orientadas principalmente a jóvenes interesados en la política y la gestión pública.

La iniciativa había anunciado durante octubre un programa compuesto por encuentros virtuales y una jornada presencial, con el objetivo de discutir ideas, comprender el funcionamiento del poder político y preparar a jóvenes para asumir responsabilidades públicas.

Pensar qué Argentina se quiere construir

Después del encuentro realizado en el Senado de la Nación, Coto resumió el eje central de la jornada con una pregunta: “¿Qué hacer? ¿Qué visión de la Argentina queremos construir?”

Para el senador fueguino, el desafío no pasa solamente por discutir coyuntura electoral o temas legislativos inmediatos, sino también por recuperar una planificación de largo plazo sobre el lugar que ocupa el país en el mundo.

En ese sentido, sostuvo que la Argentina debe volver a pensar su territorio desde una perspectiva bicontinental, incorporando de manera integral al Atlántico Sur, la Antártida y las provincias australes dentro de sus prioridades políticas.

“Creemos que es momento de recuperar una mirada estratégica que contemple nuestra condición bicontinental, el Atlántico Sur, la Antártida y nuestro lugar en el mundo”, expresó.

La Argentina bicontinental como política estratégica

La idea de una Argentina bicontinental no es solamente una definición política.

El país cuenta con territorio continental americano y mantiene un reclamo soberano sobre el denominado Sector Antártico Argentino, además de una extensa plataforma marítima y presencia permanente en el continente antártico. Cancillería define oficialmente a la Argentina como un país bicontinental y oceánico.

La dimensión marítima también resulta central.

Según datos oficiales, la Argentina posee aproximadamente 4.725 kilómetros de litoral marítimo, a los que se agregan más de 11.000 kilómetros de costas correspondientes a la Antártida y las islas australes.

Los espacios marítimos argentinos abarcan alrededor de 6,68 millones de kilómetros cuadrados, incluyendo mar territorial, Zona Económica Exclusiva y plataforma continental más allá de las 200 millas.

Por esa razón, la propia Cancillería considera al Atlántico Sur un espacio estratégico tanto desde el punto de vista de la soberanía como por sus recursos naturales, la pesca, los hidrocarburos, la energía, la investigación científica y el desarrollo económico.

Tierra del Fuego en el centro de esa mirada

La propuesta de Coto adquiere una dimensión particular por su representación de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

La provincia ocupa una posición geográfica singular dentro de la Argentina: comprende territorio insular, tiene proyección directa hacia la Antártida y se encuentra frente a algunas de las principales rutas marítimas del extremo sur.

El carácter bicontinental también está reconocido normativamente.

La Ley Nacional 26.651 estableció el uso obligatorio del mapa bicontinental argentino, mientras que Tierra del Fuego adoptó posteriormente una normativa provincial para reforzar la enseñanza de esa condición geográfica y estratégica.

Entre los objetivos de esa legislación provincial aparecen la difusión de la cuestión Malvinas, la actividad científica antártica, la soberanía marítima y el reconocimiento de Tierra del Fuego como provincia bicontinental.

Atlántico Sur, Antártida y recursos estratégicos

En los últimos años, el Atlántico Sur recuperó centralidad dentro de las discusiones sobre defensa, soberanía y competencia internacional.

El propio Ministerio de Defensa señaló durante 2026 que la ubicación argentina en el extremo sur del continente, su proyección hacia la Antártida y la disponibilidad de recursos estratégicos forman parte de los elementos centrales de la política de defensa nacional.

A esto se suma la presencia permanente argentina en la Antártida.

El país administra 13 bases o estaciones antárticas, seis de ellas operativas durante todo el año, y participa desde 1961 como Parte Consultiva del Tratado Antártico.

La cercanía geográfica convierte además a Ushuaia y Tierra del Fuego en puntos naturales de apoyo logístico, científico y operativo para las actividades vinculadas con el continente blanco.

En este contexto, Coto viene planteando que Tierra del Fuego no debe ser observada solamente desde una perspectiva provincial, sino como una plataforma estratégica vinculada con el Atlántico Sur, Malvinas y la Antártida.

Formar nuevos dirigentes

Proyecto Austral busca trasladar esa discusión también a las nuevas generaciones.

Según difundió el propio espacio, durante octubre lanzó una formación política destinada a jóvenes, con tres encuentros virtuales y una instancia presencial orientada a debatir ideas, comprender el funcionamiento de la política y prepararse para asumir responsabilidades públicas.

Coto explicó que la intención es construir un lugar donde los participantes puedan formarse, desarrollar pensamiento propio y encontrar herramientas para intervenir en la vida pública.

“Se trata de preparar el terreno para que surjan nuevas ideas, se desarrollen nuevos liderazgos y cada uno encuentre su lugar para aportar al futuro de nuestro país”, señaló.

El objetivo, según planteó, es que la política no quede limitada a quienes ya forman parte de estructuras partidarias, sino que nuevos sectores puedan involucrarse desde la formación y la discusión de ideas.

Una discusión que va más allá de la coyuntura

La jornada en el Senado buscó instalar una discusión más amplia que la agenda parlamentaria inmediata.

Para Coto, temas como la soberanía, la Antártida, el Atlántico Sur, la formación de nuevos dirigentes y la inserción internacional forman parte de una misma pregunta sobre qué modelo de país debería construirse en las próximas décadas.

“Tenemos todo para pensar en grande”, sostuvo.

El planteo apunta a recuperar una lógica de planificación estratégica que contemple no solamente los problemas actuales de la Argentina, sino también su geografía, sus recursos naturales, su capacidad científica y su ubicación internacional.

En ese sentido, Proyecto Austral busca convertirse en un espacio de formación desde el cual jóvenes y nuevos dirigentes puedan participar de ese debate.

La jornada cerró con una convocatoria a ampliar esa participación.

“Necesitamos levantar la mirada y volver a discutir qué Argentina queremos construir”, expresó Coto, al destacar la necesidad de generar nuevos liderazgos y una agenda que permita pensar el país más allá de la coyuntura política cotidiana.

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