Mientras las autoridades de Córdoba capital y provincia endurecen las normativas sobre comercio callejero, la Universidad Tecnológica Nacional Regional implementó un programa experimental destinado a insertar laboralmente a los «naranjitas», vendedores ambulantes que trabajan en espacios públicos.
El proyecto representa una apuesta institucional por la educación técnica como herramienta de transformación. Frente a un contexto de mayor penalización, la UTN ofrece capacitación accesible, orientación laboral y facilitación para conseguir empleo formal.
La institución educativa diseñó un modelo integral que atiende tanto aspectos técnicos como emocionales. Los participantes reciben formación en oficios diversos, mentoring individual, y seguimiento post-colocación. El objetivo es que alcancen estabilidad laboral genuina.
Desde hace pocas semanas, los primeros beneficiarios comenzaron su etapa de aprendizaje. La universidad mantiene vínculos con empresas locales interesadas en contratar egresados del programa.
En el frente normativo, provincia y municipio avanzaron con cambios legales que incrementan castigos. Las nuevas disposiciones aumentan montos de multas, restringen zonas de comercialización y endurecen procedimientos sancionatorios. Las autoridades sostienen que buscan mejorar convivencia urbana.
Entidades de derechos humanos cuestionan este enfoque punitivo sin acompañamiento. Argumentan que criminalizando la informalidad sin generar alternativas genuinas, se profundiza la vulnerabilidad de sectores ya marginados.
La iniciativa de la UTN intenta llenar este vacío. Los coordinadores del programa consideran que represión y oportunidades deben funcionar en paralelo para obtener resultados sostenibles.
Si la experiencia demuestra resultados positivos, la universidad planea replicarla en otras ciudades del interior del país. Los indicadores serán evaluados sistemáticamente durante los próximos trimestres.
Imagen: Sami TÜRK / Pexels – Con informacion de La Nacion





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