La defensa del ciudadano ruso cuestiona medidas judiciales y sostiene que no hay elementos para imputarlo. El proceso sigue en marcha mientras la investigación continúa.
La defensa de Konstantin Rudnev, imputado en la causa conocida como la de la secta rusa de Bariloche, presentó un recurso de casación tras la revocación de su prisión domiciliaria. Sus abogados alegan que la decisión de los jueces vulneró derechos procesales básicos como el acceso al recurso y el debido proceso.
Además, el juez de Garantías Gustavo Villanueva rechazó un pedido de sobreseimiento presentado por la defensa, argumentando que aún falta poco más de un mes para que venza el plazo de investigación en el expediente. Según los letrados, este rechazo no implicó un análisis de fondo sobre las acusaciones.
La acusación principal en la causa involucra presuntos delitos de trata de personas y reducción a la servidumbre, aunque la supuesta víctima involucrada declaró que no fue sometida ni explotada por nadie. La defensa sostiene que no hay pruebas concretas que respalden las imputaciones formuladas por la fiscalía.
Mientras la fiscalía mantiene su hipótesis investigativa, los defensores de Rudnev piden que se precise claramente la acusación y sus fundamentos legales. Señalan que las inconsistencias del expediente dificultan una acusación válida, y esperan cambios en la calificación de los hechos a medida que avanza el proceso.





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