La falta de precipitaciones y los fuertes vientos complicaron las tareas de los brigadistas, quienes estiman que la superficie afectada ya superó niveles históricos en la provincia.

La situación climática en el sur del país atraviesa momentos de extrema gravedad debido a una sequía persistente que facilita la propagación de las llamas. Se informó que, a la espera de las lluvias, se intensificaron los incendios en Chubut, afectando áreas de gran valor ecológico y biodiversidad nativa. Los informes de los organismos de manejo del fuego estiman que hay 30 mil hectareas quemadas, una cifra que describe la magnitud de una tragedia ambiental que parece no tener fin inmediato. Cientos de voluntarios y dotaciones de bomberos de todo el país se han desplazado hacia la zona de la cordillera para intentar circunscribir los focos activos antes de que alcancen zonas pobladas. El uso de aviones hidrantes se ha visto limitado por las ráfagas de viento y la baja visibilidad provocada por las densas columnas de humo que cubren el cielo patagónico. Las autoridades provinciales declararon el estado de emergencia hídrica y ambiental, solicitando ayuda urgente al gobierno nacional para reforzar los recursos técnicos en el territorio. Se han realizado evacuaciones preventivas en varios parajes rurales ante la cercanía de las llamas a las viviendas particulares y establos de animales. Los especialistas advierten que la recuperación del bosque nativo dañado podría llevar décadas, alterando significativamente el ecosistema local.

Deja un comentario

Tendencias