Unos feroces incendios forestales están afectando gravemente varias zonas del sur de Chile, obligando a miles de familias a abandonar sus hogares. Las autoridades luchan por controlar el fuego que avanza sin freno en regiones clave.
Las regiones de Ñuble y Biobío, ubicadas aproximadamente a 500 km al sur de Santiago, han sido las más perjudicadas por las altas temperaturas y los intensos vientos que han alimentado las llamas. El ministro de Seguridad Pública informó que las condiciones meteorológicas han dificultado las labores de contención.
Hasta el momento se confirmaron al menos 16 personas fallecidas, muchas de ellas encontradas dentro de sus casas mientras intentaban resistir el avance del fuego. Debido al crecimiento del desastre, las autoridades trabajan con brigadas y bomberos para intentar sofocar decenas de focos activos.
La gravedad de la situación llevó al presidente Gabriel Boric a declarar estado de catástrofe en las zonas afectadas y a movilizar recursos adicionales para asistencia y evacuación. Más de 50.000 personas ya han sido desalojadas, y se habilitan albergues para brindar apoyo a los damnificados.





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